Hoy... Te Amaré Señor.
El Señor es mi fortaleza y mi escudo; En él confió mi corazón, y fuí ayudado. Por lo que se gozó mi corazón, Y con mi cántico le alabaré? Salmo 28:7
Hoy, recuerdo con alegría el día que en angustia mi alma se debatía, en mi desesperación levanté mis ojos al cielo y junto con mis ojos , todo mi corazón. Ya fuerzas no tenía, pero con el poco aliento que aún permanecía, te Dije: Oh, Dios, ya no puedo, ayúdame....y fue en ese momento que sentí lo que nunca antes había sentido... tu amor comenzó a fluir e inundar todo mi ser... En medio de la turbación... fuiste refugio para mí y escudo en medio de la batalla más cruenta que jamas he vivido...

|