Hay pequeños ojos que te observan, y lo hacen día y noche;
Hay pequeños oídos que pronto reciben cada palabra que expresas;
Hay pequeñas manos que anhelan ansiosamente hacer todo lo que haces.
Y un pequeño niño que sueña con el día cuando llegue a ser como tú.
Tú eres el ídolo del pequeño, eres el más sabio entre los sabios.
Y de ti nunca se levantan sospechas en su pequeña mente.
Devotamente cree en ti, y cree...